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El galpón que cambió un barrio

  • pepigarachico
  • hace 3 horas
  • 2 Min. de lectura

Había un predio abandonado en el barrio Piedrabuena de Villa Lugano. Lo había dejado el Teatro Colón. Para el resto de la ciudad era un espacio muerto. Para Luciano Garramuño y para mí era el lugar donde íbamos a crear la base artística de un Barrio.

Así nació el Galpón Piedrabuenarte. Sin presupuesto, sin institución detrás, sin garantías. Solo con la convicción de que el barrio necesitaba un espacio cultural y que nadie lo iba a hacer por nosotros.

Durante 10 años, Luciano y yo pusimos el cuerpo y el alma en ese proyecto. Lo que empezó como un galpón vacío se convirtió en un centro cultural autogestionado vivo y en constante movimiento. Talleres de teatro, música, plástica, danza. Actividades para niños y jóvenes del barrio. Espectáculos que traían artistas de toda la ciudad y del mundo a un lugar que el circuito cultural porteño nunca había mirado.

Las paredes del barrio se llenaron de color. Fue ahí donde desarrollé y perfeccioné mi trabajo como muralista, realicé más de 60 murales en el barrio Piedrabueneta además de co fundar el Galpón Piedrabuenarte.

Uno de los momentos más históricos fue cuando Luciano y yo logramos que Piedrabuenarte entrara por primera vez en la Noche de los Museos de Buenos Aires. Fue la primera vez en la historia que estos barrios del sur — Villa Lugano, Piedrabuena — formaban parte de esa plantilla oficial. Para los vecinos fue un reconocimiento enorme. Para nosotros, la confirmación de que lo que estábamos haciendo tenía un valor real más allá del barrio.

Esa escuela es la que traigo hoy a cada proyecto. El arte transforma a los lugares y a las personas eso lo aprendí en Piedrabuena y no lo olvidé.


¿Querés saber más sobre mi trabajo? Escribime.

Repercusiones en medios: Revista Emprende Cultura · Revista N de Clarín

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